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Definición
de Tormentas
Una Tormenta
es un fenómeno
atmosférico
caracterizado por la coexistencia próxima de dos o más masas
de aire de diferentes
temperaturas. El
contraste térmico y otras propiedades de las masas de aire (humedad)
dan origen al desarrollo de fuertes movimientos ascendentes y
descendentes (convección)
produciendo una serie de efectos característicos, como fuertes
lluvias
y viento en la superficie e intenso aparato
eléctrico.
Esta
actividad eléctrica se pone de manifiesto cuando se alcanza la
tensión de ruptura del aire, momento en el que se establece el
rayo eléctrico que da origen a los fenómenos característicos
de
relámpago
y
trueno.
La aparición de relámpagos depende de factores tales como el
grado de
ionización
atmosférico y el tipo y concentración de precipitación.
Las Tormentas obtienen
su energía de la liberación de
calor latente
que se produce en la condensación del vapor de agua en las
parcelas ascendentes de la tormenta. El
término anglosajón
(Storm) se refiere estrictamente y en el
ámbito meteorológico únicamente a tormentas intensas con
vientos en superficie de al menos 80 km/h. El
término castellano es mucho menos restrictivo. Las tormentas
producen nubes de desarrollo vertical que pueden llegar hasta
la
tropopausa
en torno a 10 km de altura.

Fotografía ©Javier
Romero Díaz
El ciclo de actividad de
una tormenta típica presenta una fase inicial de
formación,
intermedia de madurez y final de decaimiento que dura en torno
a una o dos horas. Típicamente una célula convectiva de
tormenta posee una extensión horizontal de unos 10x10 km2. Sin
embargo, frecuentemente se producen simultánea o casi
simultáneamente varias células convectivas que desencadenan
fuertes precipitaciones durante un periodo de tiempo más
largo.
En ocasiones, cuando las
condiciones del viento son adecuadas, una tormenta puede
evolucionar hasta el estado de supercélula originando
series de corrientes ascendentes y descendentes y abundante
precipitación durante varias horas.
Una
Tormenta Tropical
hace referencia a una tormenta de mayores dimensiones en
latitudes subtropicales alternando regiones ascendentes y
descendentes y capaz de evolucionar potencialmente hasta el
estado de
huracán.
Condiciones
atmosféricas para su formación
Los
requisitos iniciales para la formación de Cumulonimbus que
desemboquen en Tormenta son:
a) La presencia
de aire húmedo en un considerable espesor de la
atmósfera.
b) Un gradiente
vertical de temperatura superior al de la saturación, hasta
grandes alturas.
c) Un fuerte
mecanismo de elevación para forzar el aire hacia arriba, a
niveles altos.
A medida
que se desarrolla el Cumulonimbus, el aire es arrastrado desde
los alrededores. Si su humedad relativa es baja ocurrir la
evaporación de las partículas de la nube, inhibiendo el
desarrollo de su inestabilidad. El
primer requisito garantiza que el aire arrastrado mantenga un
suministro adecuado de humedad a medida que prosigue el
desarrollo vertical de la nube convectiva. El segundo
requisito implica que el gradiente típico del ambiente sea tal
que la atmósfera se encuentre en un estado condicional, por un
gran espesor. Finalmente, es necesario que el aire se sature
antes que se realice la inestabilidad. Se precisa un mecanismo
de elevación para provocar la expansibilidad con enfriamiento;
ello se consigue con procesos tales como el ascenso
orográfico, la elevación frontal, la convergencia, la
insolación etc..

Formación de las
Tormentas
Las
tormentas son uno de los fenómenos atmosféricos más
espectaculares, y a veces pueden llegar a ser muy
virulentas. Estos fenómenos se producen por los
Cumulonimbus,
nubes que se desarrollan cuando la atmósfera está inestable.
Se entiende por atmósfera inestable aquella situación en la
que se producen importantes movimientos del aire en sentido
vertical. Esto pasa cuando el aire es más frío de lo habitual
en la parte más alta de la troposfera, lo que suele ocurrir
cuando pasa un frente frío o bien en situaciones de bajas
presiones.
La
formación de la tormenta se desarrolla según el siguiente
proceso:
-
El
calentamiento de la tierra origina una corriente de aire
ascendente. Este aire se enfría progresivamente hasta
condensarse con la consiguiente formación de pequeños cúmulos.
- A
diferencia de las situaciones de buen tiempo, la corriente
ascendente no se para y la nube crece rápidamente en sentido
vertical.
-
El
cúmulos continúa creciendo en sentido vertical y está a punto
de convertirse en una nube de tormenta. Cuando alcanza la
isoterma de los 0ºC, las cargas eléctricas que se han ido
generando comienzan a ordenarse dentro de la nube. La parte
superior será positiva y la inferior negativa. Además, se
comienzan a formar dentro de la nube grandes gotas o
partículas de granizo. La fuerte corriente ascendente los
mantiene en suspensión.
-
El
cúmulos se ha transformado ya en un Cumulonimbus que puede
llegar a tener hasta 10 km de altura. En su parte superior la
temperatura puede ser muy baja (-20ºC o -30ºC). Esto favorece
una intensa sobresaturación del aire que origina una gran
cantidad de gotas de lluvia o de granizo, algunas de las
cuales caerán en forma de precipitación.

Fotografía ©Javier
Romero Díaz
- La
nube de tormenta se desgasta al desaparecer la corriente
ascendente que la alimentaba. La tierra ya se ha enfriado y
fuertes corrientes descendentes de viento provocan chubascos
de gran intensidad que acaban por deshacer la nube. La
tormenta ha acabado y algunas capas de cirrus o cirroestratus
serán los únicos restos de este extraordinario fenómeno de la
naturaleza.
- Las
tormentas formadas por convección o por un frente frío suelen
tener una duración corta ya que, como hemos visto, cuando la
tierra se enfría la tormenta se acaba.
- Las
depresiones también pueden formar tormentas cuya duración
suele ser más larga ya que se acostumbran a formar numerosos
Cumulonimbus.
-
En
las zonas del litoral también se producen formaciones de
tormentas que pueden llegar a ser muy virulentas ya que las
corrientes ascendentes tardan mucho en pararse porque el agua
del mar se enfría muy lentamente. Y eso hace que se formen
nubes de tormenta durante varias horas.

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